jueves, 30 de septiembre de 2010
Durante toda mi vida siempre quise encontrarme con alguien que no tuviera faltas de ortografía, alguien a quien le gustara la poesía tanto o más que a mi, alguien quien tuviera esa rara fascinación por plasmar lo que siente en papel y nunca tuve esa suerte. Aunque a mis pocos amigos los quiero demasiado y escuchaban atentos lo que quería leerles de cualquier autor e incluso algo mío me respondían con un: está padre... y era todo.
Ahora que estoy en la carrera de Literatura me siento en el paraíso... el segundo día alguien me hizo notar la falta de dos o tres acentos que se me escaparon y me sentí en mi casa.
Además hay una mujer que escribe maravillosos poemas, me gustan mucho y se lo he dicho: "creo que de todos los que estamos aquí, tú y yo somos las únicas que estamos realmente por amor a las letras" no pudo negar tan evidente verdad y sólo asintío con su cabeza.
Y después de leer a mis otros compañeros me doy cuenta de que ya no he escrito poemas... mis únicos poemas están en otro blog y realmente extraño escribir ese tipo de cosas, pero la influencia que está teniendo en mi R. Bolaño es grande y difícilmente podría ignorarla.
Ahora estoy con la idea metida en la cabeza de que los floreros son, efectivamente como dice Bolaño, una entrada al infierno.... me inquieta esa idea ... mucho.
Comenzaré a mirarlos para temerles, para acercarme a ellos haciendo una espiral en el piso y deberé luchar con todo mi ser para no meter la mano... ¿qué pasaría? , mejor no lo hago y espero a ver qué es lo que tienen que hacer los floreros en la vida, porque casi siempre, los floreros están sin flores, o con flores secas.
martes, 28 de septiembre de 2010
Esto del amor, debería ser más simple... eso siempre lo he dicho y creo, muy a mi pesar que siempre lo diré. Siempre andas suspirando por alguien que en verdad , ni sabe que existes, por alguien que está enamorado de una deidad... (silencio absoluto, suspiro), de alguien que piensa que ya ha encontrado al amor de su vida. Siempre ha sido asi, al menos en mi vida, y sólo hablo para aquellos que se sientan identificados con estos amores no correspondidos, los demás... que se vayan por donde han venido y esperen con ansía, o sin ansía , no importa, una entrada no tan deprimente.
¿de qué hablamos cuando hablamos de amor?...
¿de qué hablamos cuando hablamos de amor?...
lunes, 27 de septiembre de 2010
Estoy perdidamente enamorada de ella.
La ví por primera vez el 24 de Agosto... lo recuerdo porque fue mi segundo día de clases, y ese día no pude dejar de mirarla durante las dos miserables horas que permaneció en mi salón. Yo no comprendía del todo por qué nadie, nadie! al mirarla no se echaba a sus pies para prometerle su vida con todo y sus altibajos, ni por qué nadie se quedaba con la boca abierta cada que ella parpadeaba, por qué todos tenían que dejar pasar ese momento como uno más sin importancia en la vida... yo no... por eso aún suspiro y por eso aún tengo muchas palabras que escribir de ella. ¿su nombre? Se llama Jamaica. ... no claro que no... pero asi le puse yo después de enterarme de su verdadero nombre, que por supuesto no me gusta.
Tiene la sonrisa perfecta, tiene los dientes perfectos, usa lentes, tiene rastas, y es sin duda, la mujer más preciosa que he visto en toda mi vida. Y aquí incluyo a todas aquellas que conozco. To-das.
He hablado con ella 4 veces y cada vez ha sido mejor que la anterior. Ansío verla pronto porque me ha prometido enseñarme a hacer pulseras, las mismas que aprendí a hacer hace casi un año, pero debo olvidarlo para estar unos minutos con ella , y debo ser la persona que nunca haya agarrado un hilo encerado y hecho un nudo para hacer ni media pulsera. Eso haré.
Por otro lado... hay algo que nunca me ha sucedido. Estoy suspirando cada que veo tus labios, estoy poniendome celosa cada que la abrazas y cada que te sacan una sonrisa de esas que me encantan. Me quedo callada cuando dices, que por que digo que ya no me quieres, si tú me quieres mucho, si de hecho me amas, porque tú amas a tu familia y amigos.
A ti, cuando te ví la primera vez, me caíste mal, nos caimos mal mutuamente, pero bastó una corta caminata de 3 calles para saber que seríamos buenos amigos. De pronto, entre broma y broma, me doy cuenta de que te estoy contemplando de más, y que quisiera decirte que quiero abrazarte siempre, aunque tenga que estar de puntitas, quiero decirte que me gustas, y que esto nunca me había pasado.
En fin, mañana será un buen día como lo ha sido desde hace casi ya dos meses, y reíremos como siempre, y te abrazaré como siempre y espero ver a mi Jamaica, aunque, incluso ahora, siento un dolorcito porque sé que no me detendrás cuando vaya a su encuentro, porque preferirás quedarte no sin antes de darme unos consejos sobre cómo hablarle.
En fin, mañana te abrazaré mucho porque quiero hacerlo y estas ganas de estar en tus brazos son más fuertes que yo... aunque no hagas ejercicio, eres lo más bueno, y lo más rico que hay por mis lares.
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