lunes, 27 de septiembre de 2010



Estoy perdidamente enamorada de ella.
La ví por primera vez el 24 de Agosto... lo recuerdo porque fue mi segundo día de clases, y ese día no pude dejar de mirarla durante las dos miserables horas que permaneció en mi salón. Yo no comprendía del todo por qué nadie, nadie! al mirarla no se echaba a sus pies para prometerle su vida con todo y sus altibajos, ni por qué nadie se quedaba con la boca abierta cada que ella parpadeaba, por qué todos tenían que dejar pasar ese momento como uno más sin importancia en la vida... yo no... por eso aún suspiro y por eso aún tengo muchas palabras que escribir de ella. ¿su nombre? Se llama Jamaica. ... no claro que no... pero asi le puse yo después de enterarme de su verdadero nombre, que por supuesto no me gusta.
Tiene la sonrisa perfecta, tiene los dientes perfectos, usa lentes, tiene rastas, y es sin duda, la mujer más preciosa que he visto en toda mi vida. Y aquí incluyo a todas aquellas que conozco. To-das.
He hablado con ella 4 veces y cada vez ha sido mejor que la anterior. Ansío verla pronto porque me ha prometido enseñarme a hacer pulseras, las mismas que aprendí a hacer hace casi un año, pero debo olvidarlo para estar unos minutos con ella , y debo ser la persona que nunca haya agarrado un hilo encerado y hecho un nudo para hacer ni media pulsera. Eso haré.
Por otro lado... hay algo que nunca me ha sucedido. Estoy suspirando cada que veo tus labios, estoy poniendome celosa cada que la abrazas y cada que te sacan una sonrisa de esas que me encantan. Me quedo callada cuando dices, que por que digo que ya no me quieres, si tú me quieres mucho, si de hecho me amas, porque tú amas a tu familia y amigos.
A ti, cuando te ví la primera vez, me caíste mal, nos caimos mal mutuamente, pero bastó una corta caminata de 3 calles para saber que seríamos buenos amigos. De pronto, entre broma y broma, me doy cuenta de que te estoy contemplando de más, y que quisiera decirte que quiero abrazarte siempre, aunque tenga que estar de puntitas, quiero decirte que me gustas, y que esto nunca me había pasado.
En fin, mañana será un buen día como lo ha sido desde hace casi ya dos meses, y reíremos como siempre, y te abrazaré como siempre y espero ver a mi Jamaica, aunque, incluso ahora, siento un dolorcito porque sé que no me detendrás cuando vaya a su encuentro, porque preferirás quedarte no sin antes de darme unos consejos sobre cómo hablarle.
En fin, mañana te abrazaré mucho porque quiero hacerlo y estas ganas de estar en tus brazos son más fuertes que yo... aunque no hagas ejercicio, eres lo más bueno, y lo más rico que hay por mis lares.

No hay comentarios: